domingo, 26 de febrero de 2017

Teatro en 2º Animación Sociocultural



El pasado miércoles 22 de febrero, los alumnos de 2º de Animación Sociocultural y Turística representaron en el salón de actos de la Escuela “Nuestra gran Noche”; una obra preparada y ensayada con mucho cariño, que sirvió como colofón de un curso lleno de infinidad de experiencias, emociones, compañerismo y amistad.

Los alumnos fueron muy valientes. Decidieron salir de su zona de confort, y materializar este proyecto frente al público pese a sus miedos.


Lo cierto es que fue un éxito, y yo, como su tutora no podría estar más orgullosa del trabajo realizado y de la pasión con la que todos ellos vivieron esta experiencia. He sido testigo de cómo las oposiciones del comienzo, fueron evolucionando a la ilusión; de cómo aquellos que querían un papel pequeño o “hacer de árbol”, se arrepintieron de no tener más frases, ya que les picó el gusanillo de la interpretación.


Pero, realmente ¿qué tiene el teatro de didáctico? ¿para qué sirve? Hay muchísimos beneficios en ser espectador, pero hay muchísimos más cuando nos subirnos a un escenario. Algunos de ellos son:

  • Se consigue vencer la timidez: Los tímidos pueden ir superando sus miedos mediante pequeñas exposiciones al gran público.
  • Aceptación personal: El teatro implica “desnudarse” emocionalmente y aceptarse a uno mismo.
  • Hablar en público: Subiéndose a un escenario se mejora la dicción y vocalización. Es necesario trabajar ambas si queremos que el público entienda lo que decimos. Todo esto ayuda a preparar ponencias y otras intervenciones, mejorando la entonación y, reforzando así el mensaje del discurso.
  • Mejora en las relaciones sociales: Superar el miedo al conflicto y al contacto físico y crear vínculos con los compañeros, ayuda a reforzar las habilidades a la hora de gestionar las relaciones sociales.
  • Refuerza la autoestima: En los ensayos se repiten patrones que hacen ganar confianza a la hora de escenificar. Una vez todo ha salido bien, la autoestima mejora y los aplausos del público también ayudan.
  • Empatía: El hecho de interpretar personajes que nada tienen que ver con nuestras vida hace que nos pongamos en situaciones que jamás hubiésemos imaginado. Así aprenderemos a “ponernos en los zapatos de otro”, expresión inglesa que describe la empatía.
Y lo más importante: la diversión de tanto los actores como el público: de todos es sabido lo terapéutico que puede ser reir hasta llorar, bailar, cantar… Todo esto puede hacerse en teatro, tan sólo hay que echarle un poquito de imaginación.
Muchas gracias a todos aquellos que han logrado que esto salga adelante, y sobre todo:
¡ENHORABUENA A TODOS LOS ALUMNOS DE 2º DE ANIMACIÓN!

y gracias por este fantástico curso

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